Páginas vistas en total

domingo, 15 de octubre de 2017

Prepararse para la lecto-escritura



http://www.demicasaalmundo.com/blog/category/pedagogia-waldorf/

La pedagogía Waldorf, como muchas otras pedagogías alternativas, inicia la enseñanza de la lectoescritura y las matemáticas en primaria, alrededor de los 6-7 años.
Esto es algo que sorprende a muchas familias, lo que me parece lógico teniendo en cuenta que en el sistema público y convencional de educación, la enseñanza de las letras se inicia a los ¡3 años!
La  verdad es que cada vez que veo a un niño de 3, 4 o 5 años (y veo muchos en todos los colegios en los que trabajo), sentado obediente en una silla, haciendo fichas innecesarias de grafomotricidad, repasando y copiando letras, y silabeando palabras con dificultad, es que se me encoge el corazón. ¡Esos niños deberían estar jugando y explorando libremente, experimentando con los sentidos y con el movimiento de su cuerpo! Porque si no hacen esto, ¡se están saltando un montón de pasos previos y necesarios para adquirir correctamente la lectoescritura!

La enseñanza temprana de la lectoescritura

Muchos padres pueden decirme, ¿pero cómo cuestionar el trabajo profesional de los maestros y maestras? Si lo hacen así, será por algo. Bueno, no tengo una respuesta rápida para eso, son diferentes circunstancias las que han llevado (en el revelador documental “La educación prohibida” te lo explican muy bien) a la comunidad docente a entender que un sistema educativo basado en la calidad y la excelencia implica saltarse a la torera el ritmo de desarrollo de los niños y que los conocimientos, cuanto antes y en más cantidad sean, mejor. 
Pero es algo que no tiene ni pies ni cabeza, y los índices de fracaso escolar más altos de la historia y las tasas de alumnado con dificultades de aprendizaje más disparadas que nunca (y yo me dedico precisamente a atender este tipo de alumnado), hablan por sí solas. Menos mal que algunos maestros y maestras han abierto los ojos y están moviéndose hacia el cambio.
Lo más terrible de todo esto es que cuando obligamos a un niño a hacer saltos así en su desarrollo, ya nunca más podrá recuperar esas conexiones, que debería haber adquirido de forma natural con el juego y exploración libre. ¡Se las pierde! ¡Son oportunidades desechadas! Y  son las que al fin y al cabo, le impulsarán a desarrollar todo su potencial en lo que la pedagogía Waldorf denomina “las capacidades intelectuales o superiores”, donde tienen cabida los conocimientos. (Ya te conté algo de todo esto en la entrevista tan enriquecedora que hice a las maestras fundadoras de la Fundación Es Niu, defensoras de una educación consciente y coherente, y que puedes leer aquí).
Por eso, la lectoescritura, sin prisas, cuanto más tarde se inicie mejor. Antes hay un montón de pasos previos que es preciso estimular y desarrollar para poder adquirirla correctamente.
Así que sinceramente, para mí no es motivo de orgullo que un niño de 4 años ya sepa leer con letra minúscula, me parece un niño no respetado. Porque apostaría a que no ha aprendido a hacerlo solo, por su propio interés autodidacta, sino que se tratará de un niño sometido a horas y horas de entrenamiento forzado.
Como apunte, decirte que los niños Waldorf (que no han visto ni una ficha, ni un abecedario en todo el Jardín de infancia), cuando llegan a primaria, suelen aprender a leer y a escribir con fluidez en poco más de un mes (hay estadísticas publicadas del Ministerio de educación alemán sobre ello) y antes de noviembre suelen ser ya de los primeros de la clase. Además como ya están de verdad preparados, llegan a primaria muy motivados, porque se les despierta esa curiosidad e interés natural por aprender, que es lo que nos encargamos de aniquilar si les empezamos a presionar con la lectoescritura y las matemáticas antes de tiempo.

¿Y cuáles son los pasos previos que hay que reforzar antes de lectoescritura?

A grandes rasgos podemos decir que los aspectos que se deben reforzar con el juego libre y las actividades de la vida cotidiana son:

Psicomotricidad (gruesa y fina) y lateralidad:

Esto se consigue principalmente con el movimiento del cuerpo y de las manos.
Es bien sencillo, ¡los niños necesitan movimiento! Y el movimiento, desarrolla la inteligencia. Por eso es muy importante que los niños tengan muchas oportunidades de correr, saltar, trepar, columpiarse, rodar,… (Mira el post sobre nuestros juegos de exterior, para que te hagas una idea de lo fácil que es acondicionar un espacio para que los niños puedan moverse con libertad, por lo que aquí no entraré en ello).
Y a todo esto, añadir actividades manuales con sentido (es decir que sirvan para algo, no solo para entrenar) que les permitan trabajar la precisión, la pinza, el trazo,… (Más abajo te explico algunos ejemplos).

Lenguaje y consciencia fonológica:

Las canciones, los cuentos, las rimas, los trabalenguas, los juegos de dedos… ¡Cuantos más mejor! Que el niño juegue y experimente con su voz, con las palabras y sonidos, esto creará la mejor base para que más adelante pueda integrar y automatizar las reglas de conversión grafema-fonema y viceversa (es decir la lectura).
Para lograr todo esto, algunas propuestas:

Rimas y juegos sonoros:


No me cansaré de recomendar todos los materiales de rimas y juegos que edita Tamara Chubarovsky, logopeda holística Waldorf, para trabajar precisamente toda esta parte del lenguaje que te comentaba.
De entre sus materiales, el de rimas y juegos sonoros es una base excelente para integrar sin darnos cuenta las letras y sus sonidos con el movimiento del cuerpo. Mira algunos ejemplos para la letra T o la letra J.
Puedes encontrar sus DVDs en nuestro Atelier, mira aquí.
(Por cierto, ¿te he dicho que Tamara ha aceptado ser una de nuestras madrinas para Mamamorfosis? Y también haremos alguna acción en el blog con ella cuando publique su nuevo libro, ¡que estoy deseando tener en mis manos!)

Actividades cotidianas:

Esto es algo que sostiene también la pedagogía de María Montessori (al final todas las pedagogías alternativas confluyen en la misma base) y es la importancia de que los niños hagan actividades cotidianas, de la vida diaria, lo que les ayudará, entre otras cosas, a entrenar muchos movimientos de psicomotricidad fina, como la pinza por ejemplo.
Lo interesante es que sean actividades que sirvan para algo, que le den un sentido al niño de cómo funciona el mundo. Por eso no soy partidaria de ese tipo de juguetes que tienen un montón de cerraduras, cremalleras y cosas por el estilo. En cuanto el niño comprueba que abre y cierra “para nada” se aburre a los dos minutos, los siente como artificiales.
Algunos ejemplos que hacemos en casa:

Tender la ropa: 
Sunflower tiene su propio tendedero en la terraza y es la encargada de tender su ropita, algo que le encanta hacer. El movimiento que exige usar las pinzas de la ropa es un gran entrenamiento.
Usar diferentes tipos de  pinzas:
Ahora en verano siempre ponemos cubitos de hielo al agua, y por supuesto tenemos una encargada bien dispuesta para ello.
Hacer un plim-plim:
Ya te expliqué aquí cómo se hace la famosa pulsera multiusos Waldorf. El cordón tan bonito que resulta lo usamos para muchísimas cosas, entre ellas para colgar las chaquetas y los abrigos.
Hacer el movimiento de tuerca:
Es un ejercicio súper importante para reforzar la psicomotricidad fina. En casa Sunflower lo hace a menudo con su prensa de flores, le gusta mucho montarla y desmontarla y guardar sus preciados tesoros que encuentra en el campo, y créeme que ¡le lleva un buen rato quitar y volver a poner las tuercas!
Coser y bordar:
El tema de las manualidades y labores Waldorf es algo que te cuento en profundidad aquí, pero como introducción, decirte que cosiendo o tejiendo, los niños entrenan muchísimo más que la psicomotricidad fina, y por otra parte les encanta hacer.
Este kit de bordado que tenemos, lo conseguimos en Globo Kids, esa tiendecita tan alternativa de Palma de la que te hablé en Facebook, que nos ha enamorado.



Manualidades precisas:
Esta misma semana hemos estado jugando a decorar bolas de porexpan con lentejuelas y alfileres. Ya sé que todavía falta un montón para Navidad, pero nos gusta prepararnos con tiempo, ¡y el resultado es muy bonito!



Juego para integrar las bases de las letras:

El primer día de clase de primero en una escuela Waldorf, los niños se encuentran dibujadas en la pizarra, las dos formas geométricas fundamentales, una recta y una curva.



Mira que es sencillo, pero todas las letras (y no solo las letras) se constituyen a partir de rectas y curvas, no son más que eso.
Por ello, un acercamiento al mundo de las  letras, es jugar con rectas y curvas. Este kit de piezas de madera de Grimm’s, que tenemos en nuestro Atelier, ¡es perfecto para ello!



Jugando con ellas los niños pueden integrar sin darse cuenta las formas de las letras, porque las montan y desmontan a su gusto, y no solo eso, sino que también les sirve para el juego creativo y de construcción de formas más complejas.
¡No me puede gustar más! En esta fase es importante destacar que no hay que sentarnos con el niño y decirle “mira una A se forma así”. ¡No! No importa nombrar ni tan siquiera cuáles son las letras, se trata de que los niños jueguen a copiarlas, o no, simplemente a hacer las formas que les apetezca, pero así sin darse cuenta las vivenciarán  e integrarán en su cuerpo y cuando llegue el momento, conectarán esas formas básicas, que han manipulado y tocado tanto, con su sonido correspondiente, será  como un clic, algo mágico.
Podría seguir enumerando propuestas, pero creo que con estos ejemplos ya te has hecho una idea de que es posible preparar la lectoescritura de una forma natural y no invasiva.
Y después, cuando ya sí que sea el momento de aprender la lectoescritura, la pedagogía Waldorf utiliza un método muy visual y holístico, que es justamente el que yo utilizo para hacer reeducaciones con mis alumnos disléxicos y que es con el que mejores resultados he obtenido, por lo que me gusta mucho. Más adelante, te explicaré en qué consiste.
Y si tienes alguna duda o comentario, por favor, ¡estás en tu casa!


¿Cómo va a leer si no conecta lo que ve con lo que oye? ¿Cómo va escribir si tiene que concentrarse en permanecer sentado en la silla? – Tamara Chubarovsky
FUENTE:
http://www.demicasaalmundo.com/blog 

domingo, 1 de octubre de 2017

8 maneras de enseñar empatía a su hijo







8 maneras de enseñar empatía a su hijo


De un vistazo


  • Sentir y mostrar empatía es una capacidad que los chicos aprenden con el tiempo.
  • Algunos chicos necesitan ayuda adicional para desarrollarla.
  • Usted puede ayudar a su hijo a mostrar empatía en situaciones diarias.
Todos los padres desean que sus hijos muestren empatía hacia otras personas. Sin embargo, puede que usted no sepa cómo enseñársela a su hijo. Además, enseñar empatía puede ser particularmente complicado si su hijo tiene dificultades de aprendizaje y de atención.
Un niño que muestre empatía es capaz de entender y apreciar las ideas, los sentimientos y las experiencias de otras personas. Pero adquirir esta capacidad
puede que sea difícil para los chicos con problemas de atención o dificultades con las habilidades sociales.
Por ejemplo, algunos chicos con TDAH pueden estar moviéndose tan rápido que no se dan cuenta cómo se está sintiendo otra persona. Puede que tampoco sean capaces de enfocarse en una situación. Los chicos con dificultades para socializar como es el caso cuando tienen discapacidades de aprendizaje no verbal (NVLD por sus siglas en inglés) a menudo tienen problemas para entender las pistas no verbales. Puede que no se den cuenta o entiendan las emociones que las personas están mostrando.
Eso no quiere decir que estos chicos no se preocupen por los otros. Significa que pueden necesitar ayuda adicional para aprender a reconocer y responder a las emociones de las personas.
Si su hijo tiene dificultad para ser empático, hay cosas específicas que puede decirle y actividades que puede hacer que lo ayuden a desarrollar esta capacidad. Estas son ocho maneras de enseñar empatía.

1. Mostrar empatía a su hijo cuando esté molesto

Ser sensible a cómo su hijo se está sintiendo puede ayudarlo a entender cómo otros podrían responder cuando él muestre empatía hacia ellos. Así es como podría verse:
Usted está intentando tener la cena lista y su hijo le está pidiendo helado. En lugar de enojarse, intente hacerle saber que usted entiende cómo se siente. Podría decirle: “Sé que quieres helado ahora pero la regla es que primero es la cena y después el postre. Escribamos en el pizarrón cuándo exactamente puedes comer helado”.

2. Comentar estrategias alternativas

Haga esto cuando él esté tranquilo, no cuando esté alterado. Podría decirle: “Hiciste un buen trabajo esperando a terminar de cenar para comer helado. Pero, ¿qué otra cosa pudimos haber dicho o hecho para que nuestra conversación fuera más agradable?”.

3. Señalar y practicar señales no verbales

Los chicos que tienen dificultades con las habilidades sociales a menudo tienen problemas para entender las señales sociales. Por ejemplo, la mirada baja y la postura encorvada puede que no lo registren como estar “triste”. Puede que necesiten ayuda para reconocer los diferentes mensajes del lenguaje corporal, las expresiones faciales y los tonos de voz, y saber lo que significa cada uno de ellos.
Ver imágenes o programas de televisión sin volumen, y ayudar a su hijo a identificar y nombrar las emociones que allí se expresan es una práctica para reconocer e identificar las diferentes emociones.

4. Jugar

Aprender a ser empático no debería ser una tarea para su hijo, incluso puede hacerlo divertido. Siéntese con su hijo en un banco en el parque o en la calle. Intenten adivinar el estado de ánimo de las personas que pasan y expliquen qué pistas le hicieron pensar que una persona estaba feliz, triste o enojada.
Este tipo de juegos ayuda a su hijo a entender la manera cómo las expresiones, el lenguaje corporal y el tono de voz pueden revelar cómo se siente una persona.

5. Representar roles en diferentes situaciones

Algunos chicos con dificultades de atención o para socializar tienen problemas para imaginarse cómo se sienten los demás. Eso puede suceder en situaciones cotidianas o en circunstancias más serias, como cuando un familiar o un amigo está de dueloRepresentar situaciones como no ser invitado a una fiesta de cumpleaños, puede facilitar que su hijo vea el punto de vista de la otra persona.

6. Dar el ejemplo siendo empático en el momento

Cuando su hijo muestre falta de empatía en una situación social, demuéstrele cómo ser empático. Por ejemplo, de camino a la escuela ven que a un niño se le cae su proyecto de arte. Su hijo se ríe.
Puede que usted esté tentado a corregir a su hijo en el momento. En lugar de eso, ayude a ese niño. Podría decirle: “¿Puedo ayudarte a ordenarlo? Permítenos ayudarte a llevar los libros”.

7. Use ejemplos de mascotas cuando hablen de los sentimientos

Esta estrategia puede facilitar la discusión. Por ejemplo, cuando su gato esté en la ventana hipnotizado por un pájaro, puede preguntarle: “¿Qué crees que está pensando Sparky? ¿Crees que es un buen momento para acariciarlo?”. Si su perro brinca de emoción cuando su hijo entra a la casa, pregúntele: “¿Sadie se pondría triste si lo ignoras?” (lea más acerca de las mascotas y los niños con TDAH).

8. Estar listo para cambiar ligeramente las tácticas

Si preguntar “¿cómo te sentirías…?” no está funcionando, cambie el foco de atención hacia usted. Puede decir algo como: “Recuerdo una vez que estaba esperando para hacer mi pedido en una pizzería y estaban tardándose demasiado. De repente alguien no se dio cuenta de que estabamos esperando en fila y ¡pidió su pizza antes que yo!”.
Hablar de cómo se sintió en lugar de hacer que su hijo sea el protagonista en la situación, puede ser un cambio sutil pero eficaz que conduce a que la discusión sea menos intensa para un niño que está cansado de que “le hablen” de las habilidades sociales.

Otras maneras de ayudar a su hijo a mostrar empatía

Los chicos que tienen dificultad para mostrar empatía necesitan que se les enseñe esta importante habilidad de manera explícita. Sin embargo, no es un proceso rápido. Así que prepárese para enseñarla una y otra vez hasta que su hijo empiece a entenderla por sí solo. También es importante practicar otras habilidades sociales.
Descubra apps que puedan ayudar con las destrezas sociales de los niños. Aprenda acerca del pensamiento social, un enfoque para enseñar habilidades sociales (otros dos programas son Boom y Bloomsmarts). Y lea acerca de las diferencias entre el TDAH y las discapacidades de aprendizaje no verbal.


Puntos clave

  • Ser sensible a lo que su hijo está sintiendo demuestra a su hijo lo que es la empatía.
  • Participar en juegos en los que se practique las señales de comunicación no verbales puede ayudar a su hijo a sintonizarse con los sentimientos de los demás.
  • Enseñar a ser empático puede ser un proceso largo, así que esté preparado para enseñar esta habilidad una y otra vez.
FUENTE:

Medidas para dar respuesta al derecho a la inclusión.


Medidas para dar respuesta al derecho a la inclusión. La #RevoluciónInclusiva está en marcha.

Todavía hablamos habitualmente del principio de inclusión, cuando deberíamos hablar ya siempre del derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad. La diferencia es grande, puesto que si yo leo principio, lo entiendo como una norma o una regla que orienta la educación, pero que no me compromete; es un aspecto ético, moral, que no me obliga.  Sin embargo, si veo que es un derecho, hay ya una obligación, un deber de cumplimiento y un compromiso jurídico.
Partiendo del derecho a la educación inclusiva, a una educación inclusiva equitativa y de calidad, porque no podemos separar estos tres principios (derechos), la cuestión es: ¿Qué podemos hacer en el centro educativo, en el aula, para Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todo el alumnadoPara facilitar la reflexión, voy a hablar de medidas curriculares, medidas metodológicas, medidas organizativas y medidas sociales, si bien todas ellas forman parte de un todo, que es nuestro centro educativo. Un lugar acogedor y seguro para todo el alumnado, para toda la comunidad educativa; un lugar donde todo el mundo participa plenamente, obtiene logros y está presente; un lugar en movimiento, donde se innova para incluir a todo el alumnado, no solo para mejorar procesos de enseñanza-aprendizaje, que también, por supuesto; un lugar que se basa en una concepción humanista de la educación y cuyos valores impregnan todos y cada uno de los programas, proyectos, planes… que se llevan a cabo; un lugar vivo, un lugar…. en movimiento.
MEDIDAS CURRICULARES. Objetivo inclusivo: que todo el alumnado obtenga logros. Las medidas curriculares que llevemos a cabo tienen que ir encaminadas a la personalización del aprendizaje para que todo el alumnado progrese y tenga la educación de calidad a la que tiene derecho.
Están relacionadas con el Diseño Universal de Aprendizaje, la enseñanza multinivel, los paisajes de aprendizaje, de lo que ya he hablado en otras entradas. De esta forma nos garantizamos que todo el alumnado adquiera conocimientos, habilidades y motivación para aprender.
MEDIDAS METODOLÓGICASObjetivo inclusivo: que todo el alumnado participe en las actividades del aula. Buscaremos metodologías didácticas que permitan la personalización del aprendizaje, como se ha comentado anteriormente; metodologías que den una respuesta inclusiva a la diversidad y que logren rendimientos, logros, y progresos auténticos en todo el alumnado; pero sobre todo, metodologías motivadoras.
Estas metodologías son variadas y no necesariamente hay que ceñirse a una de ellas; la actividad, el alumnado, la tarea… me determinarán el uso de una u otra, o de varias, pero todas ellas deben favorecer el desarrollo competencial de todo el alumnado y el objetivo que perseguimos, la participación de todo el alumnado en el aula.
Metodologías, modelos pedagógicos, técnicas o estrategias: Aprendizaje Basado en Proyectos, Aprendizaje Basado en Retos,  Aprendizaje Basado en Problemas, Aprendizaje Servicio, Tareas competenciales, Trabajo por ambientes o rincones, Aprendizaje cooperativo, Simulación, Flipped classroom, Cultura del Pensamiento, Pensamiento computacional, Realidad Aumentada…
MEDIDAS ORGANIZATIVAS. Objetivo inclusivo: que todo el alumnado esté presente en el aula. Para conseguir este objetivo los apoyos deben realizarse dentro del aula. Tendremos en ese caso dos docentes para atender a todo el alumnado; no es un apoyo individualizado a un niño o niña, tampoco es un apoyo al profesorado, sino que son dos docentes los que apoyan a todo el alumnado, a toda el aula; es docencia compartida. Esta docencia compartida puede ser realizada por el profesorado de apoyo especializado (Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje…) o no, porque también se pueden planificar los apoyos con restos horarios de otros profesores o con otros colaboradores o voluntarios. El equipo directivo debe, inicialmente, proponer y planificar estos tiempos de docencia.
MEDIDAS  SOCIALES. Objetivo inclusivo: empoderar a todo el alumnado. Entre las medidas sociales que adoptemos, debemos tener en cuenta todas las relacionadas con la creación de entornos acogedores y seguros (planes de convivencia proactivos; valores inclusivos compartidos, conocidos y visibles; actuaciones educativas de éxito que favorecen un buen clima de convivencia; mayor participación de todo el alumnado, de toda la comunidad en la vida del centro; eliminar barreras visibles e invisibles; altas expectativas para todo el alumnado; educación emocional…) y con la escuela abierta y participativa (aprendizaje servicio, que permite unir aprendizaje y compromiso social; compromisos y responsabilidades en el aula, en el centro: alumnos ayudantes, mediadores, hermanamientos…; makerspaces, que permiten agrupar al alumnado más allá de su edad cronológica para compartir recursos y conocimientos, trabajar en proyectos, en equipo, intercambiar experiencias y construir cosas, pasar de proyectos DIY (Do It Yourself, Hágalo usted mismo) a proyectos DIT (Do It Together, Hágalos todos), fomentando de esta forma el trabajo en equipo, la solidaridad, la colaboración, el respeto y la aceptación… son algunas de las propuestas).
Por último, y para concluir, ¿qué formación necesitamos en el centro para conseguir que esas medidas que queremos abordar sean una realidad? Es necesario trazar itinerarios formativos que persigan objetivos claros, concretos y ambiciosos.


Transformar la educación, llevar a cabo actuaciones inclusivas que lleven la inclusión al corazón, tomar medidas inclusivas, está en tus manos, está en nuestras manos. No es un principio orientativo o algo que se recomiende, es hacerlo, es un derecho (1), y con los derechos no se negocia.
Aclarando conceptos (4)


(1) Derecho a una educación inclusiva, no discriminatoria y de calidad para todo el alumnado, artículo 24 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. España firmó y ratificó esta Convención en el año 2008 y desde entonces, este cuerpo normativo internacional forma parte del ordenamiento jurídico español.
FUENTE:
https://coralelizondo.wordpress.com/